¿Cómo elegir escuela de idiomas? Guía completa 2019

¡Qué complicado es esto de elegir escuela de idiomas! pensarás al teclear en Google, digamos, “academia de idiomas” junto al nombre de tu ciudad. Ante una lista de escuelas más larga que la muralla china, no queda más remedio que hacer un verdadero trabajo de chinos.

Primero, para comprobar cuáles de los centros son de calidad y cuáles sólo se anuncian como la mejor escuela de idiomas de toda España. Y segundo, para asegurarse de que su sistema de enseñanza te permita sacar el máximo provecho de sus cursos.

¿Y por qué es tan importante elegir escuela de idiomas y no equivocarse? Porque hoy en día ya no aprendemos idiomas por placer o para irnos de vacaciones a Londres, sino más bien por necesidad.

Sobre todo para poder competir en el mercado laboral con personas plurilingües. Sí, el plurilingüismo a nivel nativo es el idioma del futuro y parece muy improbable que esta situación vaya a cambiar.

 

Consejos para elegir escuela de idiomas

Guía para elegir escuela de idiomas y no arrepentirse

Ya sabes que encontrar una buena academia no es moco de pavo, pero ¿cómo hacerlo? Abajo he recopilado doce puntos que te serán muy útiles a la hora de elegir escuela de idiomas. Los puedes usar como una lista de requisitos como si de una entrevista de trabajo se tratase. Al fin y al cabo, como cliente, tú decides cuál de los candidatos cumple con tus expectativas.

Escuela de idiomas nivel satisfactorio

 Profesores con formación y vocación

Cuando lo único de lo que se jacta un centro de idiomas son profesores nativos, mal vamos. El gancho del profe nativo funcionaba muy bien hace años pero por suerte, ya se acabó la época en la que academias de idiomas contrataban a individuos sin formación en la enseñanza sólo porque eran nativos. Aunque parezca mentira, yo sí que recuerdo la época dorada de esos “profes” y me sigo preguntando cómo fue posible.

¿Cómo saber si un profesor es bueno?

En este post quiero dejar de lado el eterno debate sobre la superioridad de profesores nativos o no nativos a favor de una cuestión mucho más importante: si quieres aprender cualquier idioma, la persona que te va acompañar en este camino tiene que cumplir 4 condiciones:

  • Tener formación académica y experiencia como profesor de idiomas.

Recuerda, ser nativo no es una profesión, ser profesor, sí. De lo contrario, hasta un niño de 10 años sabría explicar, sobre la marcha y sin consultar ningunas fuentes, algo tan obvio para los nativos como la formación, las principales excepciones y el uso del subjuntivo pretérito perfecto en español ¿no?

  • Enseñar por vocación, no porque justo en este momento haya mucha demanda de profesores.

Algo que ocurre con mucha frecuencia en el Reino Unido, por ejemplo. Por esta razón, elegir escuela de idiomas allí a veces se convierte en una pesadilla.

  • Ser consciente de que siempre hay cosas nuevas por aprender.

Ya sean metodologías, herramientas de trabajo o temas de gramática u ortografía. Un profesor que cree que ya lo sabe todo, no es un buen ejemplo a seguir.

  • Tener excelente nivel en el idioma que enseña y la lengua materna del alumno.

Obviamente, es imposible hablar todos los idiomas del mundo, sobre todo cuando se trata de clases particulares, sin embargo si uno decide ejercer de profesor de inglés en una escuela de idiomas en España, lo suyo sería dominar el castellano a nivel avanzado. De lo contrario ¿cómo explicar a los alumnos por qué es incorrecto decir people is happy? Es importante tenerlo presente a la hora de elegir escuela de idiomas.

 Metodología y material de clase adaptados al curso

Hay varios métodos de enseñanza de lenguas extranjeras. Y aunque hoy en día, el que se lleva la palma es el enfoque comunicativo (cuyo elemento central es el uso práctico del idioma), no es el único. Todo depende del tipo del curso impartido. Desde luego no se puede aplicar la misma metodología a un curso general que a un taller de escritura o a una clase de conversación. Pero esto no lo tienes que saber tú, te lo deberían  explicar en el centro de idiomas a la hora de consultar su oferta.

Además, es importante saber qué tipo de material se usa en clase. Lo ideal sería que aparte del libro del alumno y el cuaderno de ejercicios, de vez en cuando apareciera alguna grabación, un material complementario o un vídeo. No sólo para diversificar el contenido, sino que también para hacer las clases más entretenidas.

Todavía me acuerdo de mis clases de alemán en el instituto donde la profesora seguía el libro de alumno de pe a pa y… nada más. Y mientras ella recitaba de memoria el siguiente ejercicio, nosotros no parábamos de mirar el reloj colgado en la pared. Pero el tiempo no pasaba y allí estábamos estancados, junto con nuestro nivel de alemán. Y puede que me digas: elegir escuela de idiomas no tiene nada que ver con los profesores con los que te hayas topado en el instituto. Lo que tienes que saber sin embargo, es que hay profesores que por la mañana enseñan en institutos y por la tarde en academias de idiomas. Usando la misma metodología.

 Evaluación y material de refuerzo (antiguamente conocido como los deberes)

¿Sabes cuál es la mayor pega de estudiar idiomas por tu cuenta? Que nadie te dice cuando cometes un error o cuando puedes mejorar algo. De hecho, una de las razones por las que contratamos a un profesor es para que nos enseñe y para que nos corrija. Si no lo hace, simplemente nos quedamos en un bucle de errores.

Los deberes, sí, los deberes son necesarios para poner en práctica lo aprendido, detectar posibles problemas (tuyos, no del compañero de al lado) y afianzar conocimientos. Sin deberes (o para quitarles ese matiz negativo, ejercicios extra) no hay progresión. Así que pregunta si forman parte del curso, antes de apuntarte.

Los exámenes finales o evaluación continua cumplen el mismo objetivo, por ende, cualquier academia de idiomas en condiciones debería tenerlos incluidos en su oferta.

 Niveles acordes al MCER, acreditación y test de nivel

Una buena escuela de idiomas debería impartir cursos divididos en niveles establecidos en el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas y además, ofrecer preparación para exámenes oficiales como, por ejemplo, DELF en francés o CAE en inglés. ¿Por qué es tan importante? Porque hoy en día los certificados expedidos por la propia escuela solamente confirman el hecho de haber participado en el curso, pero no tienen ningún valor oficial. Esta página de Wikipedia recoge información sobre los principales certificados de idiomas oficiales en varios países europeos.

Lo ideal sería que la escuela en la que quieres empezar tu andadura por el mundo de los idiomas fuera un centro acreditado por algún organismo oficial como British Council o L’Institut Français, aunque ten en cuenta que una escuela que acaba de arrancar probablemente no va a obtener acreditación enseguida, por ello es importante tener algo de sentido común en este aspecto.

Y por último, no te fíes de academias que no te ofrezcan ningún test de nivel antes de martricularte. De lo contrario, podrías acabar en un curso que no está adaptado a tu nivel y del que no sacarás ningún provecho.

 

Características de una buena escuela de idiomas

 Grupos reducidos y sesión de prueba

Grupos reducidos que son la base de un aprendizaje efectivo. ¿Y a cuántas personas se reducen estos grupos? Se supone que el número máximo de participantes son 10-12 personas, pero yo bajaría este rango a 8-10, si lo que te interesa es progresar de verdad.

Aunque por otro lado, hay que ser consciente de que cuanto más pequeño sea el grupo, más elevado será el precio del curso y más alta la probabilidad de que se cancele.

¿Por qué es importante que una academia de idiomas ofrezca una clase de prueba? Porque para progresar es importante congeniar con el profesor, te tienen que gustar su manera de explicar y de trabajar. De lo contrario, acabarás desmotivado y tendrás la impresión de estar perdiendo tiempo.  Y lo menciono porque justamente es lo que me ha pasado recientemente en un curso que estoy haciendo.

 Y clases que duren más de una hora

Sino, antes de que te dé tiempo de preparar el primer diálogo o hacer una pregunta al profesor, será la hora de irse a casa. Bromas aparte, el idioma es una habilidad que se desarrolla con el tiempo y mucha práctica, por ende cuanto más tiempo le dediquemos, mejores serán los resultados.

Atención al cliente en una escuela de idiomas

Academia de idiomas nivel más que satisfactorio

 Atención al cliente con sentido común

Antes de apuntarte a clase, mira a ver primero, a través de qué canales puedes contactar con la escuela, si su política de cancelación está redactada de manera clara, sin letra pequeña y si la persona que te atiende de verdad está interesada en tu caso.

La manera de tratar a los clientes potenciales dice mucho más de los objetivos de cualquier escuela que sus folletos promocionales. Y hablando de objetivos y filosofía, he aquí una anécdota sobre cómo no promocionar los cursos:

Hace poco fui a apuntarme a un curso de catalán a nivel básico donde me atendieron… mitad en castellano, mitad en catalán. Imagínate la cara que puse ante esta estrategia, como cliente, pero sobre todo como alguien que se mueve mucho por el mundillo de marketing. Elegir escuela de idiomas no tiene que ver solamente con los profesores, sino que también con la atención al cliente adecuada.

Aunque ¡ojo! A veces la atención al cliente y la calidad de las clases van un poco desvinculadas y puede que a pesar de una atención pésima, los profesores sean una maravilla o al revés. Es por esto que no lo considero una regla incondicional. A mí por ejemplo, el curso de catalán que hice al final me gustó y lo habría repetido de todas formas, no solamente porque considere crucial aprender catalán si vivo en Barcelona.

 Un blog para enseñar, no sólo para vender

¿Por qué? Pues porque esto demuestra que los profesores de esta escuela son unos apasionados de lo que hacen y quieren compartir su conocimiento tanto en clase como fuera del aula. Yo misma, antes de elegir escuela de idiomas, echo un vistazo a su página esperando encontrar en ella un blog lleno de contenido de valor.

Ahora bien, tiene que ser un blog de calidad, no solamente una recopilación de textos publicitarios. A mí personalmente me gusta como lo hacen en el Rincón de Mortimer, aunque no es el único ejemplo. Pronto vendrán más.

 

Participantes de meetups en escuela de idiomas

Centro de idiomas nivel repera

 Buenas reseñas

La llegada de Internet ha transformado nuestra manera de consumir. El marketing de recomendación está en ague porque hoy en día queremos estar seguros de elegir bien o, quizás más importante aún, que no nos den gato por liebre. Con todo, escuelas de idiomas incluidas, sobre todo las que se anuncian como las mejores academias de idiomas del planeta. Si elegir escuela de idiomas solo dependiera de la cantidad de reseñas publicadas, sería maravilloso. Desgraciadamente, hay más factores a tener en cuenta.

¿La escuela en la que quieres estudiar tiene buenas reseñas en Google o Facebook? Mejor que mejor, pero ¡ojo! No te fíes de ellas ciegamente. No es lo mismo poner cinco estrellas sin más que una reseña con un comentario bien elaborado.

Luego, ten en cuenta, tanto para lo bueno como para lo malo, que algunas de las reseñas pueden ser un “regalo” de la competencia o “un detallazo” de algunos amigos del dueño. El peso de una reseña bien escrita también será diferente de una llena de faltas de ortografía y así sucesivamente. En cuentas resumidas, los trozos de información que circulan por la Red no necesariamente reflejan la realidad, pero hay que tenerlas en cuenta.

Sin embargo, hay un factor más, que en la mayoría de los casos resulta ser determinante – la calidad de interacción entre los usuarios y la escuela. Una buena escuela de idiomas responde a las reseñas, tanto las positivas como las negativas porque saber lo difícil que es conseguir buenas opiniones o gestionar las malas. De hecho, la respuesta de los dueños es el mejor barómetro del grado de profesionalidad de su negocio.

 Oferta de cursos online

Cursos online son una de las mejores respuestas a nuestros horarios cada vez más flexibles y más extendidos a lo largo del día. Y mientras nada apunte a que esto vaya a cambiar, las academias centradas en el bienestar de sus alumnos deberían ofrecer la posibilidad de cursos presenciales y cursos online. Al fin y al cabo, a la hora de elegir escuela de idiomas, en realidad estás apostando por tu futuro y éste, sin duda, pertenece al mundo online.

 Actividades extra o grupos de Meetup

Es imposible aprender bien cualquier idioma sin horas de práctica, ya sea en un club de conversación, de lectura o de cine. Si una escuela permite participar en actividades extra reservada sólo para alumnos o en forma de un meetup abierto para todos, ya es la guinda del pastel.

Continuidad de cursos ¿Me ayudas a resolver una duda?

Mi cerebro es un campo de batalla entre dos ideas. Según la primera, la continuidad de cursos, es decir, la posibilidad de pasar por todos los niveles de aprendizaje (desde el A1 hasta el C2) en la misma escuela es fundamental.

La segunda aboga por un poco de comprensión hacia las escuelas que acaban de arrancar y que por ello, simplemente no siempre pueden garantizar que el siguiente cuatrimeste tengan el número suficiente de alumnos para continuar. Aunque obviamente, si los profesores son buenos, debería ser así.

No llego a decidir en cuál de los tres apartados ponerlo. ¿Me ayudas aportando tu opinión?

Aparte de mis dudas existenciales, espero que este artículo te haya resultado útil a la hora de elegir escuela de idiomas y que ahora mismo estás disfrutando de una experiencia lingüística fructífera.

Edyta Pukocz
edytasanchez@gmail.com

Hablo idiomas, escribo textos y optimizo páginas web. El SEO me fascina y eso que el Marketing de Contenidos también me tiene cautivada. ¡Ah! Y estoy felizmente enamorada de la Ciudad Condal. ¿Nos seguimos en las redes?

10 Comentarios
  • Mortimer English Club
    Publicado: 10:56h, 03 julio Responder

    ¡Hola, Edyta! ¡Muchísimas gracias por recomendar nuestro blog! Seguiremos trabajando para continuar aprendiendo y enseñando a través de este medio que nos brinda internet. Por otro lado, enhorabuena por este completísimo post, nos ha encantado y nos sentimos muy identificados con tu línea de pensamiento. ¡Un saludo!

    • Edyta Pukocz
      Publicado: 07:36h, 04 julio Responder

      El placer es mío – soy una lectora fiel 🙂 ¡Un saludo!

  • Raquel Lopez
    Publicado: 16:51h, 07 julio Responder

    Edtyta si hubieras publicado esto hace unos meses que bien me habría venido! una cosa es ser nativo inglés y otra tener vocación de enseñanza. no puedo estar más de acuerdo. Me ha encantado tu post, te felicito.

    • Edyta Pukocz
      Publicado: 22:37h, 08 julio Responder

      Joo, qué pena que no se me hubiera ocurrido antes. Sí, la vocación y la preparación es lo más importante. Y hablando de profes nativos y no nativos, te tengo que confesar que personalmente prefiero tener clases con profesores no nativos, por lo menos cuando empiezo a estudiar un idioma. Los profes nativos me encantan y siempre me han aportado muchas cosas útiles pero los prefiero para perfeccionar, no para que me enseñen desde cero. Un saludo 🙂

  • milamoreb
    Publicado: 23:07h, 08 julio Responder

    ME HA ENCANTADO Me gustaría en Septiembre, si todo va bien meterme caña con el inglés y con el coreano (SIEMPRE he querido aprenderlo) y creo que tus consejos me vendrán de perlas 🙂 básicamente porque yo siempre pico y soy una víctima de los colores bonitos y de la publicidad.

    Edyta, ya que te dedicas a ello, estaría genial que hicieses un post (lo comento a modo de sugerencia) aclarando los diferentes niveles de exámenes que hay. Me lío mucho con el tema de titulaciones y todo eso.

    Tu blog está muy guay y estoy aprendiendo muchiiiiisimas cosas con él de un mundo desconocido para mi.

    ¡ENHORABUENA!

    • Edyta Pukocz
      Publicado: 00:19h, 11 julio Responder

      ¿El coreano? ¡Qué interesante! Fíjate que a mí nunca me ha dado por estudiar idiomas exóticos, con otro alfabeto, etc. Espero que te vaya muy bien y ya me contarás si te gusta 🙂 Mil gracias por pasarte y por tu sugerencia, ahora mismo me apunto el tema de titulaciones. ¡Un abrazo!

  • Ángeles Coterillo
    Publicado: 19:43h, 09 julio Responder

    Me ha encantado tu post, Edyta. Sobre todo, lo de desmitificar la idea de que el profesor nativo es mejor. Tendré en cuenta tus consejos porque pronto voy a tener que ponerme manos a la obra. Ya te sugiero otro post que necesito YA como el comer: cursos en el extranjero para adolescentes. 😉

    • Edyta Pukocz
      Publicado: 00:16h, 11 julio Responder

      Genial, Ángeles. Gracias por encontrar un rato para leer el post. Y en cuanto a tu sugerencia, no sé si me dará tiempo hacerlo enseguida, pero lo tendré muy presente. Eso sí ¿cursos de qué idioma? 🙂

  • Carmen Montoya
    Publicado: 21:00h, 18 julio Responder

    El año que viene tengo pensado apuntarme a una escuela de idiomas, así que voy a tener en cuenta tus consejos sí o sí. Por cierto nunca me ofrecieron una clase de prueba en una escuela de idiomas, y la verdad que me parece leyéndolo algo fundamental. Gracias!!

    • Edyta Pukocz
      Publicado: 07:11h, 20 julio Responder

      Para serte sincera, el tema de la clase de prueba es un poco delicado entre los profes. Por un lado, muchos te dirán que por qué ofrecer clase de prueba si cuando, por ejemplo, vas al dentista o llamas a un fontanero, no hay ninguna sesión de prueba. Y en el fondo, razón no les falta. Por otro lado, sin embargo, para mí siempre ha sido fundamental conectar con el profesor (cuando la alumna era yo) o con el alumno (cuando daba clases) y poder comprobarlo antes de comprometerme. Es por esta razón que al fin y al cabo, siempre abogo por ofrecer clase de prueba.
      Mil gracias por pasarte y dejar este comentario, Carmen. 🙂

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